domingo, 26 de septiembre de 2010
La Caja de Música (Parte II: La Bailarina)
viernes, 24 de septiembre de 2010
La Caja de Música (Parte I: El abuelo de Sofía)
domingo, 12 de septiembre de 2010
Ácido Solípsico
sábado, 4 de septiembre de 2010
Carta (Pies sobre la tierra)
Hola. Tengo algo que decirte.
Puede que este no sea el mejor día de mi vida. Pero ¿sabes qué? Estoy seguro de que puedo hacerlo funcionar. Tal vez hoy salga a la calle y ninguno de los colores que vea combine, pero es mi trabajo hacer que toda esa locura tenga un poco de sentido, al menos para mí. El mundo no se debe parar sólo porque algunos lo digan.
Tal vez por estos días la suerte no me esté sonriendo, pero qué más da… Algunas veces esa caprichosa te sonríe y las veces que no lo hace, hay que trabajar; pues incluso las oportunidades, que son conocidas por su habilidad de “llegar” o “presentarse”, no son tan benévolas como las pintan. Llegan, sí. Pero muchas veces lo que sucede en realidad es que salimos a buscarlas y las encontramos a medio camino. Siempre hay que moverse. Siempre hay que actuar.
Sé que hoy saldré de mi casa y los ríos seguirán siendo de agua y no de Coca-Cola. Es así, vivo en un mundo real y debo estar consciente de eso. Que si bien es bueno tener la cabeza en las nubes un poco, aspirar alto, también hay que saber mantener los pies en la tierra, conocerse a uno mismo y tener noción de lo que se puede o no hacer y cuándo.
Es muy probable que mañana abra los ojos y el mundo no me de ninguna razón para sonreír. En ese caso lo más fácil sería quedarme arropado en mi cama y lamentarme por la desgracia de todos. Pero es de verdaderos guerreros levantarse con una sonrisa en la cara y salir a enfrentar toda adversidad. Tal vez mi eterna felicidad te parezca algo hipócrita y falsa, pero si no soy yo quien trae un poco de alegría y tranquilidad ¿quién lo hará?
No estoy dejando nada al azar. Por eso, si fracaso estaré tranquilo, porque sé que lo di todo de mí. Por eso, si fracaso, podré levantarme y volverlo a intentar, teniendo en cuenta mis errores. Por eso sé que si fracaso, igual podré mirarte tranquilamente a los ojos y sonreír.
Sinceramente,
César Aramís Contreras Parra.
lunes, 23 de agosto de 2010
El Jesús histórico
Por supuesto, clases de religión nunca me faltaron (esperaba encontrarlas incluso en la universidad jajajaja). Nunca faltó la falsa esperanza de que leyera la Biblia (nada en contra de la Biblia pero es que me tienen que entender, que libro tan largo =S –.-). Siempre estuvo el empuje porque nos aprendiéramos quien sabe cuantas oraciones distintas; y por supuesto, la idea de adorar a Jesús como el salvador y cuestión. La adoración y devoción al Jesús que yo llamo “bíblico”.
Sin embargo hubo una profesora que, en un intento por acercarnos más a ese Jesús bíblico, nos enseñó al Jesús histórico, el humano. Fue una de las mejores enseñanzas que pudo dejarme. Resultó que ese Jesús histórico se convirtió en una de las personas que más admiro de corazón.
Para empezar, es un tipo que llegó y dividió la historia en dos partes. ¿Tienen idea de la magnitud de esa vaina? A ver… nadie dice “eso pasó en el año 32 antes de César” o “eso podría estar listo para el año 112 después de César”. ¡¡NOO!!. Todo es antes o después de Cristo, es algo increíble. Nada más por ahí, el hecho de que un judío, hijo de un carpintero, haya podido dividir la historia en dos, DIVIDIR LA HISTORIA EN DOS, ya es algo por lo que tengo que quitarme el sombrero.
Después… este señor, Jesús, es desde mi punto de vista el mejor empresario que este planeta ha visto, punto. Fíjense, el pana empieza por ahí él solo, mareando a la gente de la sinagoga (creo que ahí era donde andaba cuando se perdió). Luego funda una empresa con doce empleados, una empresa llamada “Cristianismo”. Uno de los empleados le jugó sucio pero aparentemente eso era parte del plan estratégico. El hombre se retira y deja a sus empleados trabajando, y poco a poco se va uniendo más gente a la empresa, más gente se va identificando con la marca y ahora, 2000 años después el señor tiene la empresa más grande del mundo, con sedes en todos los países y trabajadores y clientes que trabajan y consumen el producto con devoción. Genial.
Me encanta pensar en Jesús como un pana divertido, que le gustaban las fiestas y tal. De hecho, ¿cuál fue el primer milagro de Jesús del que nos habla la Biblia? Las bodas de Caná. Me lo imagino así: está Jesús en su rumba, con los discípulos y tal. De repente, cuando la rumba está mejor, llegan y le dicen a Jesús que parece que la fiesta se va a acabar por falta de vino. “¿Por falta de qué? ¿ahora que es cuando la fiesta está buena? ¡Qué va! Tráete esos barriles de allá… Ajá, ¿cuánto cabe aquí? ¿cien litros? Perfecto. Llénalos todos con agua ¿Ya? Ok, tápalos. Muy bien. Pruébalos. Ajá… ¿Vino? Que siga la fiesta entonces”. Jajaja, excelente.
Por último, algo que no pasó, pero me molesta cada vez que la gente se pone intensa con eso. ¿Qué tan malo sería que Jesús realmente hubiera tenido una familia con María Magdalena? Me molesta el hecho de que el sexo y la procreación sean tomados como el pecado más grande y que por eso sea impensable el hecho de que Jesús hubiera querido también tener su familia, como la tenían sus padres. A mi gusto habría sido un final incluso más bonito para lo historia. El Mesías se fue, pero dejó una descendencia que seguirá transmitiendo sus enseñanzas. Pero supongo que no todo es tan bonito ¿no? Si no estaríamos en una película de Disney jajajaja.
En fin, sólo quería exponer la manera en que yo veía a ese joven judío que causó sensación en su época. Espero no haber ofendido a alguien o algo, es sólo una muy humilde opinión. Hasta la próxima…